
Los seres humanos por naturaleza somos seres egoístas pero, hasta que punto podemos serlo. Las tragedias y la muerte están siempre merodeandonos, para la mayoría pasa desapercibida la suerte que podemos tener cuando llegamos a nuestros hogares tanto así que, deberíamos dar gracias por un día más de vida.
Sin embargo, todos no llegan a su destino; es desgarrador ver como vidas humanas se pierden en instantes, ser testigo del profundo dolor que pueden llegar a sentir sus familiares; una imagen vale más que mil palabras, es la frase, y en esos instantes me doy cuenta que no somos tan indiferentes con el dolor ajeno, que si bien si somos egoístas por naturaleza también en nosotros está lo que es amar y sacrificarse por otros, y es algo que no tiene límites; los sentimientos no tienen límites. Sólo podrás entender en todo el contexto a alguien si has pasado por lo mismo, y sé que no hay lágrimas suficientes para llorar a alguien amado, que las personas no olvidamos ni muchos menos nos recuperamos del dolor, simplemente aprendemos a vivir con ello, porque la vida sigue para nosotros y el dolor se camufla en nuestro interior.
Sólo me queda desear con todo mi corazón que dejen de suceder desgracias, las personas no merecen morir de esa manera, es injusto; aunque sé que mis deseos son poco o nada, igual cada mañana me acercaré a ver las primeras planas, con mis utópicos deseos de ya no ver gente sufriendo.
Sin embargo, todos no llegan a su destino; es desgarrador ver como vidas humanas se pierden en instantes, ser testigo del profundo dolor que pueden llegar a sentir sus familiares; una imagen vale más que mil palabras, es la frase, y en esos instantes me doy cuenta que no somos tan indiferentes con el dolor ajeno, que si bien si somos egoístas por naturaleza también en nosotros está lo que es amar y sacrificarse por otros, y es algo que no tiene límites; los sentimientos no tienen límites. Sólo podrás entender en todo el contexto a alguien si has pasado por lo mismo, y sé que no hay lágrimas suficientes para llorar a alguien amado, que las personas no olvidamos ni muchos menos nos recuperamos del dolor, simplemente aprendemos a vivir con ello, porque la vida sigue para nosotros y el dolor se camufla en nuestro interior.
Sólo me queda desear con todo mi corazón que dejen de suceder desgracias, las personas no merecen morir de esa manera, es injusto; aunque sé que mis deseos son poco o nada, igual cada mañana me acercaré a ver las primeras planas, con mis utópicos deseos de ya no ver gente sufriendo.

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