miércoles, 27 de mayo de 2009

Vivir


Desde hace ya algún tiempo me he propuesto vivir; si bien es cierto, hay personas que simplemente dejan pasar sus días, cayendo en la rutina. Así, que decidí no ser ese tipo de persona, ya que desgraciadamente el tiempo no perdona, sigue sin detenerse; entonces, cada momento es único y como único tiene que ser especial, y mi misión es esa, hacer que se vuelva especial, porque las oportunidades no vienen así de fácil, uno mismo las crea. Lo que me refiero es que para "vivir" tienes que hacer cosas no comunes a lo que harías, crear situaciones, oportunidades de experimentar, arriesgar y no pensar si te irá bien o mal, sólo seguir.

Es por eso que me arriesgaré e iré, porque son mis propias experiencias y nadie me las podrá quitar, sólo yo vivo mi vida y no es no tener en consideración a los demás, simplemente no puedo estar pensando si lo que hago o no hago va a afectar a un tercero, no puedo estar limitandome siempre en favor de alguien.

Así que, qué dices, ¿te arriesgas conmigo? desobedecemos reglas, vamos a lo desconocido, no te preocupes que siempre podrás tomar de mi mano, y yo siempre te seguiré porque como ya te dije "me gusta dejarme llevar" y si es contigo y con personas que quiero, ni lo pienso solo lo hago.

Dejemos en casa lo que nos abruma, las preocupaciones, el estres; ya que a donde vamos no están permitidas, sólo está permitido las buenas intenciones y las ganas que tengas de vivir.

domingo, 10 de mayo de 2009

Sentir


Sentir duele y simplemente no se puede evitar o tratar de escapar ello; algunas veces el dolor puede ser satisfactorio porque viene acompañado de felicidad; como otras no, en que puede estar lleno de tristeza. Y es lo increíble de ser humano y de vivir, porque cada acción es motivada por algo o alguien. Pero hasta que punto puede afectarnos tanto los actos u omisiones de otros, la verdad no creo que exista algún límite, porque con sólo una sonrisa te pueden alegrar el día, como también el ser ignorado puede deprimirte; lo dícifil es aprender a lidiar con ello y el único camino que hay es la experiencia, ya que sólo viviéndolo se podrá aprender, nadie que no este en tus zapatos comprenderá lo que sientes y viceversa.

Así que trataré de no juzgar los comportamientos de las personas, de las personas que me importan; porque todo acto u omisión tienen algún motivo, aunque algunas veces el motivo no sea claro y lastimen así de mucho. No puedo jugar a ser adivina ni imponerme retos, tratando de averiguar tales motivos; que al fin y al cabo, será una pérdida de tiempo.

La experiencia me ha servido de mucho y ya no puedo alegar ignorancia, me gusta equivocarme y dejarme seducir por lo que no me conviene; ya que creo firmemente que es la única manera de vivir, de cambiar la rutina, de conocer personas que pueden afectar mi vida de manera positiva o negativa; no puedo quejarme sólo puedo seguir equivocandome y arriesgarme y tener fe que alguna equivocación se convierta en acierto.